Crisopa verde

Crisopa verde… quien haya visto por lo menos una vez a este insecto, no podría dejar de estar sorprendido por su gracia y belleza.

Son los insectos que están a parte de los demás, por su aspecto y por su comportamiento. Nos dan la sensación que son muy frágiles y es así. Lo que más nos puede sorprender en su aspecto son sus alas y sus ojos. Los ojos son muy grandes, dorados y las alas largas, transparentes y membranosas con abundante cantidad de nervios y una peculiar venación en su estructura. Esta característica de las alas facilita la mimetización de crisopa con el medio y ayuda a no ser percibida por los depredadores.

El tamaño del insecto adulto oscila entre 1 a 3 cm y son de color verde o café pardo. Las crisopas son los insectos muy beneficiosos. Son depredadores de otros insectos parásitos o dañinos como los ácaros, pulgones o larvas de lepidópteros. La crisopa verde teme a las temperaturas bajas y en otoño, a veces, puedes verla, posada sobre el vidrio de una ventana. Para esconderse del frio las crisopas entran en las viviendas a través de las ventanas abiertas. A menudo entra no solamente un individuo sino un grupo de varios individuos. Las crisopas tienen selectividad a la hora de elegir la vivienda para esconderse del frio, y este hecho,  la ciencia no lo puede explicar.

La Crisopa (Chrysopa) pertenece a familia Chrysopidae y del orden de los insectos Neurópteros. Son cosmopolitas y habitan en zonas verdes, agrícolas o zonas de abundante vegetación. Las larvas son depredadoras de artrópodos de cuerpo blando y son también caníbales. Los adultos se alimentan de insectos o de néctar, polen, o mielecilla de las plantas.

Se puede decir que la crisopa es el insecto considerado como bio controlador de plagas y mantienen las plagas en un nivel equilibrado, es por eso que suelen ser usados en cultivos agrícolas para el control de las plagas.

Un hecho interesante es que las crisopas tienen glándulas torácicas o glándulas pestilentes que ellas han desarrollado para su defensa. También llamadas secreciones defensivas. Al entrar en contacto con sus depredadores o enemigos se liberan las sustancias que se llaman alomonas de un olor peculiar. Esta sustancia se fabrica cuando la crisopa es molestada por otro insecto y es una reacción favorable para que libere la sustancia.

A la hora de reproducción las crisopas tienen una acción extraordinaria para proteger los huevos y aumentar la supervivencia. Las crisopas cuelgan sus huevos en delgados y resistentes hilos de seda. Para esto pegan el hilo en una hoja con una gota de seda y luego dejando caer el huevo. El hilo, entrando en contacto con el aire, se endurece rápidamente y aunque es mucho más fino que el pelo humano, es muy resistente y fuerte y puede soportar, sin romperse, el peso del huevo.

El mundo de los insectos es muy diferente y variable. En el planeta se calculan al menos 750.000 especies de insectos descritos y más aun sin descubrir. Los científicos dicen que este número podría incrementarse entre 1,5 y 30 millones de especies. Y cada especie de insectos tiene sus curiosidades que, a manudo, nos sorprenden. La crisopa verde es solo un insecto de estos posibles 30 millones pero, sin duda, merece la pena para su estudio e investigaciones.