El escarabajo perdido de Darwin

Las profundidades de los océanos, las zonas inaccesibles de la selva, los territorios enormes de los desiertos: cuantos misterios conservan estos lugares tan inalcanzables para el ser humanos. Hasta el día de hoy miles de especies siguen incógnitas y ocultas para nosotros. Actualmente los científicos utilizan todas las tecnologías avanzadas para estudiar los sitios de difícil acceso que ayudan a descubrir las formas de vida nuevas, pero, a menudo, esto es insuficiente y millones de seres vivos  son “tesoros desconocidos” para los humanos tan poderosos y desarrollados y al mismo tiempo tan débiles en comparación con el mundo de la naturaleza.

Viejo Charles Robert Darwin (1809-1882)….el “padre” de la evolución. Su viaje en el barco “Beagle” le ha cambiado su vida y, también, el punto de vista de la ciencia que existía hasta este viaje.  El crucero, durante el cual él recogió y descubrió las especies nuevas, fósiles; el crucero que le dio conocimientos sobre los hechos biológicos importantes, duró 5 años  y todos los datos recogidos los puso en su obra fundamental “El origen de las especies por medio de la selección natural, o la preservación de las razas preferidas en la lucha por la vida”.

En 1832 Charles Darwin desembarcó del Beagle en la Bahía Blanca, en Argentina. En cada lugar, donde ellos paraban durante de este viaje, él cogía las muestras y en la Bahía blanca el naturalista recogió muchos organismos vivos, fósiles de grandes mamíferos y varios insectos. Entre estos insectos había un escarabajo de color brillante que más tarde formó parte de los fondos del Museo de Historia Natural de Londres. A este escarabajo, después de estos tiempos nadie lo ha visto ninguna vez más.

Pero, en 2008 el entomólogo Stylianos Chatzimanolis de la Universidad de Tennessee Chattanooga, E.E.U.U ,  le dio “la segunda vida”. Por casualidad, consultando algunas muestras de insectos, en préstamo del museo, el entendió que un escarabajo era el mismo que hace 180 año y estaba descrito por Charles Darwin. Así el escarabajo de Darwin fue redescubierto por segunda vez. Chatzimanolis  lo ha clasificado como un nuevo género y especie de escarabajo de la familia Rove, el grupo de los escarabajos más numerosos que contiene 57.000 especies. Aunque, según sus datos, este insecto tenía una morfología distinta y no típica de los escarabajos Rove, más tarde, comparando su anatomía con el escarabajo descrito por Darwin en su cuaderno “Insect Notes”, él se dio cuenta que las anatomías coincidían. Estaba muy sorprendido cuando entendió que esta especie es la misma que por primera vez fue encontrada por Charles Darwin en Argentina. “Encontrar una nueva especie es siempre emocionante, encontrar una recogida por Darwin es verdaderamente increíble”- ha dicho el entomólogo. El nombre científico de esta especie es Darwinilus sedarisi. Este escarabajo tiene una bella coloración que combina el color verde y azul brillante metálico en la cabeza pequeña y en la parte superior del tórax y marrón oscuro o negro en la parte inferior del tórax.

Se puede decir que el insecto estaba perdido durante 180 años y fue redescubierto por el entomólogo estadounidense. Más tarde Chatzimanolis empezó a buscar otros ejemplares de esta especie en los museos del mundo y ha podido encontrar solo dos insectos pero ambos recogidos antes de 1935.

Los científicos dicen que no saben dónde está el hábitat de este escarabajo, tampoco saben si existe hoy esta especie, porque, el área donde lo encontró Darwin estaba libre de actividad humana y actualmente este lugar se utiliza para usos agrícolas y se desconoce si esta zona todavía esta adecuada para la vida de este insecto pequeño o no.