Enfermedades transmitidas por insectos y garrapatas |Parte 2

En enfermedades insectos garrapatas parte 2 vamos a tratar de explicar enfermedades como la peste, enfermedad de la Lyme…

La enfermedad de la Lyme

La enfermedad de Lyme es una enfermedad transmitida por garrapatas, que afecta a las personas y a otros animales. El nombre de la enfermedad se debe a la ciudad de Lyme, donde se descubrió la enfermedad por primera vez y se ha convertido en la enfermedad más prevalente de las transmitidas por el aire, en los Estados Unidos. La enfermedad de Lyme está producida por la espiroqueta Borrelia burgdorferi que difunde la garrapata del ciervo pero también pueden difundirla la garrapata del perro y otros tipos de garrapatas.

Las células de Borrelia burgdorferi se transportan a las personas mientras la garrapata se alimenta de sangre.  

Se desarrolla una infección sistémica que conduce a los principales síntomas de la enfermedad de Lyme, que incluyen un agudo dolor de cabeza, dolor de espalda, escalofríos y fatiga. Aproximadamente en el 75% del total de los casos aparece un amplio exantema en el lugar de la picadura de la garrapata.

 Si en este momento se hace un diagnóstico correcto, la enfermedad de Lyme se puede tratar fácilmente con tetraciclinas o con penicilinas. Sin embargo, si no se trata adecuadamente, la enfermedad puede avanzar al estado crónico, causando un entumecimiento y parálisis de los miembros y un fuerte agotamiento.

Si no se dan ningún tratamiento, las células de B. burgdorferi que están infectando el sistema nervioso central pueden permanecer durmientes durante largos periodos de tiempo, antes de desencadenar una serie de síntomas adicionales que incluyen alteraciones de la vida, parálisis faciales y convulsiones. Existen también indicaciones de que la enfermedad de Lyme puede causar abortos y muerte del feto.

Enfermedades transmitidas por insectos

Paludismo

El paludismo es una enfermedad causado por un protozoo, miembro del grupo Sporozoa. A las personas les infectan cuatro especies de esporozoos, de las células la más extendida es Plasmodium vivax.

Este parásito realiza parte de su ciclo biológico en las personas y otra parte en el mosquito vector, el cual difunde el parásito de persona a persona. Solo las hembras de mosquito del género Anopheles están implicadas y, dado que habitan principalmente en las zonas más cálidas del mundo, el paludismo existe predominantemente en los trópicos y subtropicos. 

El ciclo de vida del parasito del paludismo es complejo. En primer lugar, el hospedador humano es infectado por esporozoitos, células pequeñas, alargadas, producidas en mosquitos, que se localizan en las glándulas salivales del insecto. Estas células se multiplican en el hígado donde se transforman en esquizontes y luego en merozoitos. Estas células pasan al torrente sanguíneo, algunos de ellos infectan los glóbulos rojos.

Durante este período es cuando aparecen los síntomas característicos del paludismo, caracterizado por una fiebre alta, 40ºC, acompañada de escalofríos. Vómitos y fuerte dolor de cabeza pueden acompañar a los ciclos de fiebre-escalofríos, pero estos periodos en los que están presentes los síntomas característicos, generalmente se alternan con períodos asintomáticos.

El tratamiento conjunto con cloroquina y primaquina supone la curación completa del paludismo.

Peste

La aparición de pandemias de peste ha sido directamente responsable de más muertes humanas que cualquier otra enfermedad infecciosa distinta del paludismo. La peste está causada por un bacilo aeróbico facultativo, llamado Yersinia pestis. 

La peste es una enfermedad natural de los roedores domésticos y salvajes, pero las ratas son el principal reservorio de la enfermedad. La mayoría de las ratas infectadas mueren poco después de aparecer la enfermedad, pero una pequeña proporción de ellas desarrollan una infección crónica y pueden servir de fuentes de Y.pestis virulenta.

La peste se transmite por la pulga de la rata (Xenopssylla chepis) que ingiere las células de Yersinia pestis al chupar sangre de un animal infectado. Las células se multiplican en el intestino de la pulga y pueden transmitirse a otro animal en la próxima picadura.

Al extenderse la enfermedad, la elevada mortalidad de las ratas hace que las pulgas infectadas busquen nuevos hospedadores, incluido el hombre. Una vez dentro de un ser humano, las células de Y. pestis habitualmente se desplazan a los nódulos linfáticos donde hacen los bubones, conocidas así estas zonas hinchadas.

Ésta es la razón por la que, con frecuencia, se hace la referencia a esta enfermedad como peste bubónica. En los nódulos linfáticos periféricos se forman bubones secundarios y llega un momento en que las células entran en el torrente sanguíneo, causando una septicemia generalizada. Múltiples hemorragias producen manchas negras sobre la piel. Si no se trata antes del estado septicémico, los síntomas de la peste, que incluyen fuerte dolor de los nódulos linfáticos, postración, shock, delirio, habitualmente producen la muerte al cabo de 3-5 días.

La peste neumónica se produce cuando las células de Y.pestis son inhaladas directamente, o bien llegan a los pulmones durante la peste bubónica. Habitualmente no hay síntomas hasta el último o los dos últimos días de la enfermedad, al emitirse gran cantidad de esputos con sangre. Los casos sin tratamiento raramente duran más de dos días. Es una enfermedad muy contagiosa y puede extenderse muy rápidamente entre personas.

La peste septicémica implica la rápida dispersión de Yersinia pestis por todo el cuerpo, a través del torrente circulatorio, sin la formación de bubones, y habitualmente causa la muerte antes de ser diagnosticada.

La peste se puede tratar con éxito si se diagnostica rápidamente. La estreptomicina, las tetraciclinas y el cloranfenicol son los antibióticos utilizados en estos casos. Si se inicia el tratamiento con prontitud, la mortalidad de la peste bubónica puede reducirse hasta el 1-5% de los infestados. La peste neumónica y la peste septicémica también puede tratarse, pero estas formas progresan tan rápidamente que la terapia con antibióticos en las últimas etapas de enfermedad llega siempre tarde.

Aunque en potencia es una enfermedad devastadora, por ejemplo, en los Estados Unidos, se declaran anualmente unos 20 casos. En el mundo se producen menos de 1500 casos confirmados y menos de 300 muertos al año. Esto se debe indudablemente a la mejora de las condiciones higienicosanitárias y al control de las poblaciones de ratas.