Los escorpiones

Los escorpiones son unos animales misteriosos que siempre han fascinado a los hombres desde tiempos remotos, a causa de su veneno, apariencia terrorífica y de su secreta forma de vida. En la Edad Media, se decía que bastaba con disponer algunas hojas de albahaca bajo una vasija invertida para que, como de arte de magia, apareciese un escorpión al día siguiente.

Hoy en día, la reputación de los escorpiones como animales mortales proviene sobre todo de los relatos de viajes y de ciertas estadísticas del continente africano, donde el escorpionismo constituye un problema real de salud pública. En realidad, sólo existe una veintena de especies peligrosas para el hombre.

Todas las especies de escorpiones son venenosas; todas utilizan veneno neurotóxico, es decir, que actúan directamente en el sistema nervioso, a excepción del Hemiscorpius lepturus, que se sirve de un veneno citotóxico (que envenena la sangre, como el veneno de las víboras).

El uso como arma de defensa es en realidad la función secundaria del veneno. Su primera utilidad es matar a una presa (en general, otro artrópodo, un pequeño reptil o roedor). En efecto, los pedipalpos se utilizan sobre todo para atrapar a la víctima y luego llevarlas a los quelíceros o arrastrarla al cubil una vez muerta. No son suficientes para matar a la presa, aunque ciertas especies poseen pinzas poderosas. Es ahí donde interviene el veneno.

El veneno de los escorpiones, es una mezcla de diferentes sustancias, que nos es imposible detallar aquí. Este catálogo de moléculas, así como la explicación de la acción del veneno, requiere el uso de términos científicos muy complicados, merecen por sí solos toda una obra. Para resumir, podemos decir que el veneno se compone de neurotoxinas, sales, mucosidad y una gran variedad de otros compuestos orgánicos. Las neurotoxinas son interesantes, porque se ha demostrado que son mucho más tóxicas en unas víctimas animales que en otras. Se componen de gran variedad de pequeñas proteínas, así como de cationes de sodio y de potasio.

Solo 25 especies de escorpiones son peligrosas para el ser humano. Se calcula que los “envenenamientos escorpiónicos” matan a unas 5.000 personas al año. Pero esta mortalidad a menudo se debe a la ausencia de cuidados. Porque hay que saber que un escorpión raramente inyecta una dosis de veneno capaz de matar a un ser humano con buena salud; es cierto que los niños, los enfermos y las personas mayores son los más vulnerables y también existe un riesgo de alergia al veneno de ciertas personas. Los escorpiones de la familia Buthidae son los más peligrosos para el ser humano.

A diferencia de lo que se cree, las especies más peligrosas no son las más imponentes… ¡sino las más pequeñas! son las que miden en general menos de 10 cm.

Es fácil que se produzca un accidente de fatales consecuencias. Una manipulación brusca, un movimiento en falso, y el escorpión pica al sentirse amenazado. En el 70% de los casos, las manos son las afectadas. El dolor puede ser muy intenso, sobre todo en el caso de picaduras por parte de escorpiones del género Tityus. Los síntomas varían de una especie a otra, pero en general se observan dolores, irritación, edemas, transpiración excesiva, hipertensión, taquicardia… en la última fase dan espasmos, vómitos, dolores en el pecho, cianosis, parálisis, hemorragias internas, infarto… Por fortuna, en los países industrializados esta etapa no suele alcanzarse y se administrará a la víctima un tratamiento eficaz.

Un invertebrado de asombrosa longevidad

Los escorpiones son seguramente los invertebrados terrestres que viven más. La mayoría de las especies tardan de uno a tres años en alcanzar su madurez sexual. No es raro hallar escorpiones que alcanzan la venerable edad de entre ocho y diez años.

Un caníbal

El canibalismo es  la primera causa de mortalidad entre los escorpiones. Nada más nacer es cuando son más vulnerables, por su pequeña talla y porque carecen de defensas. El canibalismo es un fenómeno natural de regulación de las poblaciones; los más débiles son eliminados para que solo subsistan los más fuertes. Un estudio científico ha demostrado que el índice de mortalidad es del 65% en los recién nacidos, mientras que sólo alcanza el 30% en los adultos. Pero este índice sube hasta el 60% en los machos en la época de reproducción, y ello se debe a dos razones: la primera es que se desplazan mucho en busca de hembras y se arriesgan entonces a hallar más escorpiones en su camino: además, tras el apareamiento los machos sirven a veces de alimento a las hembras, que se aseguran ahí un buen aporte nutritivo para tener una buena camada. Pero esto se produce sólo en el 39% de las especies de 4 familias de escorpiones. Los escorpiones también son vulnerables durante y después de la muda, ya que cuando cambian de piel se les hace difícil moverse y defenderse en caso de ataque.

Un campeón de la adaptación y la supervivencia

Como el más antiguo artrópodo terrestre, el escorpión ha tenido tiempo de convertirse en un campeón de adaptación. Es muy resistente, tanto al frío como al calor, al ayuno y hasta a las radiaciones.

Este arácnido presenta uno de los metabolismos más lentos de todo el reino animal: puede sobrevivir meses sin comer (con un récord de tres años observado en cautividad, a condición de disponer de agua sin interrupción) porque asimila todos los nutrientes que necesita en una simple comida y conserva su energía al máximo moviéndose lo menos posible.

Los escorpiones pueden soportar una temperatura superior a los 45ºC, dosis de radiaciones nucleares 150 veces superiores a las soportadas por el ser humano (90.000 radiaciones frente a 600). Esto se debe en parte a los componentes de la hemolinfa, la “sangre” del escorpión. En efecto, esta contiene una sustancia radioprotectora y una presencia abundante de cobre (mientras que la sangre de los vertebrados es a base de hierro).

Un futuro medicamente para el cáncer de cerebro

Todos los años los médicos diagnostican en el mundo más de ochenta mil casos de glioma, una forma de cáncer de cerebro. Esta enfermedad acostumbra a ser mortal, porque las células cancerosas se dispersan insidiosamente en las partes sanas del cerebro,  lo que impide su extirpación.  Además, son resistentes a toda forma de tratamiento, sea quimioterapia, sean radiaciones. Ahora bien, los científicos han descubierto que el veneno de uno de los escorpiones más peligrosos para el ser humano, Leiurus quinquestratus, contiene una sustancia, la clorotoxina, capaz de reducir la invasión de las células cancerosas.

Escorpión Amarillo y Escorpión Negro

 

En España hay al menos cinco especies de escorpiones: el escorpión amarillo, el negro, el Euscorpius carpathuis, el Centruroides nigrescens y los escorpiones del norte de África.

Tanto el escorpión amarillo (abunda en las rocas) como el escorpión del norte de África (ha llegado a España en barcos) son las especies más peligrosas en España.

En las Islas Canarias existe el escorpión Centruroides nigrescens  que vino desde América.