Los gatos callejeros: un problema real de nuestras ciudades.

Es frecuente ver gatos merodeando por las calles de nuestras ciudades, descampados, etc. Los gatos callejeros están integrados plenamente a nuestras ciudades y suelen pasar desapercibidos. Sólo se hacen notar cuando la población es tan numerosa que se convierte en un problema mediombiental.

Colonias estables bien conocidas encontramos en todas las ciudades. Como a que existía en el Museo Arqueológico de Madrid o en las inmediaciones del Museo Nacional de Barcelona. Colonias de gatos callejeros estables existen allí donde hay alguien que se preocupa de darles de comer.

Los gatos que encontramos por nuestras calles en su mayoría proceden de varias generaciones de gatos nacidos en libertad y no tienen ningún reparo en acercarse al hombre para que le den alimentos.

A modo de comparación los gatos callejeros son mejor tolerados por la gente que los perros vagabundos aunque también son reservorio de enfermedades, potencialmente transmisores de enfermedad y parásitos (como las pulgas). Los perros molestan principalmente en la calle por las heces en cambio las de los gatos ni se ven. Sin embargo la comida que se deposita en papeles de periódico o bolsas para que coman si que pueden convertir en un problema medioambiental así como los aullidos de celo cuando se reúnen en gran cantidad.

El control y mantenimiento de los gatos callejeros es competencia de los Ayuntamientos y Comunidades Autónomas como responsables de la recogida de animales abandonados. Desde hace varios años se promueven propuestas para que se inicien campañas de control y seguimiento de las colonias de gatos, localizando las zonas de ubicación de estas colonias, realizando estimaciones de población, estableciendo campañas de esterilización, programas de desparasitación y vacunación. No existe un censo de felinos urbanos oficial, como sucede con los perros que si existe gracias a la identificación obligatoria y de la vacunación antirrábica.

Las denuncias vecinales son debidas a olores, maullidos, deyecciones, disperisión de basuras, riesgos sanitarios (mujeres embarazadas y toxoplasmosis). Estos problemas cobran gran relevancia en puntos especialmente sensibles como pueden ser las piscinas, colegios, guarderias e instalaciones de manipulación y distribución de alimentos.

Las solicitudes de retirada de gatos callejeros se realiza mediante escrito o instancia a la Junta Municipal del Distrito o Ayuntamiento, señalando lugar o ubicación de la colonia, problemas causados y razón por la que se solicita la captura. La captura se realiza mediante la colocación de jaulas trampa. Los animales se trasladan a los centros de referencia de recogida de animales abandonados de cada Comunidad o Municipio. El destino de la mayoria de ellos es la eutanasia.