Tanto los animales de granja (vacas, ovejas, cabras, cerdos y otros) como las aves agrícolas pueden verse parasitados por un gran número de insectos y ectoparásitos. A menudo las granjas sirven como foco de infestación de cucarachas, pulgas, garrapatas, insectos voladores o roedores. ¿Por qué? Esto sucede porque la plaga lo tiene todo en una granja: refugio, alimento, agua y calor. La plaga de una granja es difícil de erradicar.

Los organismos nocivos en explotaciones agrícolas o granjas provocan grandes problemas y preocupaciones por parte de granjeros y todo el personal de una granja. Los roedores roen los cables y pueden provocar daños económicos o incendios, con su orina, excrementos o saliva contaminan el pienso de los animales. Los cadáveres de los roedores muertes desprenden un olor desagradable y sirven como base de alimentación para las larvas de las moscas, algunos escarabajos, etc.

Insectos voladores (tábanos, moscas, mosquitos) no dejan en paz a los caballos, ganado y otros animales. Las picaduras pueden provocar desde irritaciones en la piel afectada hasta reducción de la producción de leche y transmisión de algunas enfermedades.

Las cucarachas se reproducen con gran rapidez en una granja. Tienen en abundancia comida, calor y refugio. Portan los microorganismos patógenos en su interior, patas o cuerpo.

El control de plagas en una granja juega un papel importante para el buen funcionamiento de la granja. Nuestros aplicadores-técnicos eligen el tipo de tratamiento específico para cada caso, proporcionan la información sobre la creación de medidas de protección o barreras físicas, realizamos las revisiones.

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